jueves, 27 de mayo de 2010

UN RIPIO AL AÑO NO HACE DAÑO

Soñé ayer que me moría
Y al cielo me tocó ir
De la gente que allí había
Quiero daros cuenta aquí

Según entras en el fondo
En un salón imponente
Con buen vino y buen jamón
Todo el mundo se divierte

Roldan y el Dioni en la barra
Se están inflando a marisco
Y Paco Camps y Correa
Bailan bien agarraditos

Carlos Fabra y Mario Conde
Dan cuenta de un cochinillo
Y en un atril junto a Dios
Rouco y Martínez Camino

Sentados en un sofá
Con las botas en la mesa
George Buchs y el Sr. Aznar
Se comen una paella

En el centro del salón
Custodiados bajo palio
Con la boca llena gambas
Están Pinochet y Franco

Los pastores y Rabinos
Junto a curas pederastas
Cantan a grito pelao
“No te vallas de Navarra”

Benedicto XVI
Tomándose un botellín
y... ¡Ay Dios!, esto no lo aguanto
pues a entrado Paquirrín


Con el alma hecha pedazos
Corro hacia una sala anexa
Y allí...!Horror!, está Falete
Junto con Belén Esteban

Desesperado me voy
En busca de la salida
Tropiezo con un Copón
Y con la Ostia bendita

Como un rayo me levanto
Y a trompicones corriendo
Doy un grito aterrador
¡PEDRO TIO, ABRE LA PUERTA
QUE ME QUIERO IR AL INFIERNO

domingo, 9 de mayo de 2010

UN MAR DE DUDAS

Si, estoy jubilado, pero aún me relaciono con familiares y amigos que todavía siguen disfrutando del placer de trabajar.
Sus vidas transcurren con placidez y casi sin sobresaltos. Su jornada de trabajo comienza a las 8. Pues nada pondrán el despertador a las 7 y sin titubear un segundo se levantarán, se asearán y a la hora fijada estarán en su puesto.
La hora de la comida ya está prefijada, así pues, sin ningún genero de dudas, comerán, para después a la hora establecida regresar a casa.
A las 10 de la noche estarán ya sopas en el sofá por lo que no tendrán ningún problema en irse a la cama y dormir como lirones hasta las 7. Y así hasta el sábado, fin de semana y disfrute asegurado, y no digamos de las vacaciones; un mesecito de descanso así sin cavilar ni romperse la cabeza. ¡Que envidia!.
Yo sin embargo me muevo en un mar de dudas. Porque vamos a ver. ¿A que hora me levanto? A las 8, a las 9, a las 10. Y después que hago: ¿camino, navego por Internet, voy a la biblioteca y hago la compra, o primero compro y luego navego, voy a la biblio y después camino?.
Un sin vivir.
Y llega el fin de semana. ¿Y que?.
Y las vacaciones. ¿cuándo las cojo? En marzo, en mayo, en octubre o siempre. Un dilema de difícil solución.
¿Y cuando me acuesto? A las 11, a la 1, a las 3 o nunca. ¿Y a que sesión de cine voy?: a la de tarde, a la de noche, a la matinal, a todas. Lo dicho un sin Dios.
Mi padre siempre me decía que para conformarse hay que mirar al de atrás, al que está peor, y eso hago.
Así descubro que aún me quedan certezas: Se que no puedo tener un Roll Royce, que no me van a invitar a la gala de los oscar, que no me voy a las cataratas de Iguazú, que no me voy a comprar una mansión en una isla del pacifico, que nunca iré a los toros y que hay mucha gente que me quiere.
Entonces hago caso a mi padre, miro hacia atrás y me compadezco de esa pobre gente que vive en una incertidumbre constante. Si, porque no saben si comprarse una isla o tres cortijos, si cambiar el roll royce por un caballo de raza, en cual de los 6 aseos de su mansión cagar, comprar o vender acciones con el altísimo riesgo de que se acuesten con 50 millones de euros y por esas cosas de la bolsa, amanezcan con 100, cayendo en una espiral de riqueza insoportable.
Puff. Quita quita. Me quedo de jubilado, aunque dudo si acostarme ya o todavía no.